la vida es lo que quieres que sea

lunes, marzo 24, 2008

Quédate a dormir

No quiero ser soldado, no quiero ser el hijo del patrón.
No quiero ser el malo, ni el bueno, ni el feo por favor.
No quiero estar encima de ti, dudo que pudiera estar debajo.
No tengo prisa por llegar, nunca he cogido un atajo.
No quiero ser rio ni tampoco ser un barco.
No quiero remar, y mucho menos naufragar.



Quédate a dormir, es todo lo que quiero en esta vida insana.
Quédate a dormir, que pasen treinta años antes de mañana.



No quiero hablar más alto, es que ni si quiera quiero hablar.
No hay nada que te pueda decir, que no hayas escuchado ya.
No quiero quedarme en tu memoria para siempre.
No quiero ser lastre que te impida andar.


Quédate a dromir, es todo lo que quiero en esta vida insana.
Quédate a dormir, que pasen treinta años antes de mañana.




C. T.

lunes, marzo 10, 2008

Defender la alegría


Defender la alegría, como una trinchera,
defenderla del escándalo y de la rutina,
de la miseria y de los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas.


Defender la alegría como un principio,
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y de los graves diagnósticos.

Defender la alegría como una bandera,
defenderla del rayo y la melancolía,
de los ingenuos y de los canallas,
de la retórica y los paros cardíacos,
de las endemias y las academias.

Defender la alegría como un destino.
Defenderla del fuego y de los bomberos,
de los suicidas y los homicidas,
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estrar alegres.

Defender la alegría como una certeza,
defenderla del óxido y la roña,
de la famosa pátina del tiempo,
del relente y del oportunismo,
de los proxenetas de la risa.

Defender la alegría como un derecho,
defenderla de dios y del invierno,
de las mayúsculas y de la muerte,
de los apellidos y de las lástimas del azar,
y también de la alegría.


Mario Benedetti.


sábado, marzo 01, 2008

Himno


Aunque diga Blas Infante, "andaluces levantaos".
Perdón que no me levante, pero estoy mejor sentao.
Bueno me voy a poner de pie, me voy a dejar de tonterías,
venga una, dos y tres, que bonita Anadalucía.
Vamos a ponernos serios, que vamos a cantar el himno.
Los andaluces queremos, volver a ser lo que fuimos.
Lo que fuimos antiguamente, pobrecitos y vasallos,
siervos de terrratenientes, y de chulos a caballo.
Si esto pueblo se disparata, con la boda de un mata vacas
y la niña de una duquesa.
Si este pueblo se le arrodilla, a una espada y a una mantilla,
este pueblo me da vergüenza.
Menos rollo de verdes mares, de campiñas y de olivares,
que si luego nos luce el pelo. Castas.
Después te ponen la serie de Emilio Aragón, con sus castas,
y aparece en su más ínfimo escalón,
de su estrecha jerarquía, el servilismo mamón,
de las marmotas de Andalucía.
A.G.A