...como un halcón

Donde estabas entonces, cuando tanto te necesite.
Nadie es mejor que nadie, pero tu creiste vencer.
Si lloré ante tu puerta de nada sirvió.
Barras de bar, vertederos de amor,
os enseñé mi trocito peor,
retales de mi vida, fotos a contraluz.
Me siento hoy, como una halcón,
herido por las flechas de la incertidumbre.
Me corto el pelo una y otra vez,
me quiero defender.
Dame mi alma y dejame en paz,
quiero intentar no volver a caer.
Pequeñas tretas, para continuar en la brecha.
Me siento hoy como un halcón,
llamado a las filas de la insurrección.
Me siento hoy como un halcón,
llamado a las filas de la insurección.
M. G.


