Santa Lucía

A menudo me recuerdas a alguien,
tu sonrisa la imagino sin miedo.
Invadida por la ausencia, me dovora la impaciencia.
Me pregunto si algún día yo te vere.
Ya se todo de tu vida, y sin embargo,
no conozco ni un detalle de ti.
El teléfono es muy frío,
tus llamadas son muy pocas;
yo si quiero conocerte y tu no a mi.
Dame una cita, vamos al parque,
entra en mi vida, sin anunciarte.
Abre las puertas, cierra los ojos,
vamos a vernos poquito a poco.
Dame tus manos siente las mías,
como dos ciegos, Santa Lucía.
La primera vez pensé se ha equivocado,
la segunda vez no supe que decir,
las demás me dabas miedo,
tanto loco que anda suelto,
y ahora se que no podría vivir sin ti.
Dame una cita, vamos al parque,
entra en mi vida sin anunciarte,
abre las puertas, cierra los ojos,
vamos a vernos poquita a poco,
dame tus manos, siente las mías
como dos ciegos, Santa Lucía.
A menudo me recuerdas a mi...
M. R.



